Tecnotex Esperanza S.A.: tecnología de precisión para la exportación de forrajes

Su producto estrella, el hilo Celeste TCX, garantiza que los megafardos de alfalfa mantengan su estructura y tensión durante los extensos viajes hacia Oriente.

En el marco del crecimiento de la demanda global de forraje, la logística y la calidad de los insumos de empaque se han vuelto determinantes para la competitividad argentina.

La firma santafesina se ha posicionado estratégicamente como el único proveedor nacional de soluciones de atado de alta resistenci. Tecnotex Esperanza es la única fábrica de hilo fibrilado del país mediante una gran inversión en maquinaria adecuada hoy está respondiendo y creciendo en el mercado de fardos megafardos y rollos de forraje por su calidad y resistencia.

Resistencia para el mercado de exportación

El proceso de exportación de alfalfa exige que los megafardos sean introducidos en contenedores sin sufrir alteraciones en sus dimensiones, lo que requiere un hilo capaz de soportar niveles de tensión extremos durante el prensado.

Con el hilo color celeste TCX principalmente con las altas exigencias que se realiza para la elaboración de los megafardos de alfalfa que pasan por un sistema de prensado y luego se atan con estos hilos fibrilados que deben resistir la tensión”.

Esta capacidad de respuesta técnica es lo que permite que el producto local compita en las ligas mayores de la nutrición animal a nivel mundial.

Argentina se posiciona como verdadero referente y gran protagonista en el mercado de la exportación viajando muchos días en las bodegas de los barcos y cuando llegan a destino deben ser retirados de dichos containers de la misma forma que fueron depositados.

Planificación y valor agregado

La inversión de Tecnotex Esperanza S.A. en tecnología de alta precisión no solo asegura los metros reales en cada presentación, sino que también respalda la planificación logística de los grandes centros de transferencia de carga. Al asegurar la integridad del megafardo, la empresa facilita que la producción del interior del país llegue a puertos estratégicos como Rosario, Buenos Aires o Montevideo con estándares de calidad de exportación.