Bajo el lema “Alimentando a la Argentina y al mundo”, las ciudades de Paraná y Crespo fueron sede de un encuentro clave que reunió a investigadores, empresarios y productores.

La segunda edición del seminario, desarrollada en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER y en la sede de la Asociación Civil Crespo Capital Nacional de la Avicultura, se consolidó como una plataforma para discutir la problemática y los desafíos del sector avícola en interacción con el ámbito académico.
Con una producción nacional que sostiene volúmenes de 2,5 millones de toneladas, el sector busca superar los obstáculos sanitarios y logísticos para profundizar su inserción internacional.
Carlos Sinesi: «Exportar para crecer»
Para Carlos Sinesi, presidente de CEPA (Centro de Empresas Procesadoras Avícolas), la rentabilidad y la continuidad de la industria están íntimamente ligadas a la capacidad de ganar mercados externos. A pesar de los brotes de influenza aviar registrados el año pasado, el sector mantuvo niveles importantes de producción, alcanzando las 206.000 toneladas en agosto con brote incluido.
“El crecimiento de la avicultura de carne está relacionado con la exportación; se va a seguir creciendo en tanto y en cuanto sigamos exportando mayores volúmenes”, aseguró.
Sobre el horizonte sanitario, el directivo se mostró optimista respecto a la recuperación del estatus de país libre de la enfermedad: “Estamos en el periodo que ya somos casi libres; el 27 de abril podríamos autodeclararnos libres y a partir de ahí se empezaría a exportar a casi todos los destinos que hoy tenemos habilitados”, detalló.

El directivo también hizo hincapié en la necesidad de mejorar la competitividad interna mediante la incorporación de tecnología. “Tenemos que ser más eficientes, tenemos que tener menos mortandad, tenemos que convertir mejor; hay que hacer granjas con tecnología de punta y de ahí la importancia del financiamiento”, remarcó.
En este sentido, destacó el rol de Entre Ríos como ejemplo de transformación: “El mejor ejemplo es la provincia de Entre Ríos, que convierte todo lo que produce de maíz y soja en proteína animal; es fundamental seguir creciendo en lo que es valor agregado”, concluyó.
Arraigo, infraestructura y defensa del suelo
Desde la perspectiva de la organización local, el seminario también sirvió para rescatar el patrimonio histórico de la avicultura y plantear las deudas pendientes en materia de obras públicas y ordenamiento territorial. La Asociación Civil Crespo Capital Nacional de la Avicultura celebró un convenio con la universidad para digitalizar 60 años de documentos y fotografías que reflejan la cadena de valor que integra a la metalmecánica, la genética y el transporte.
“Con esta continuidad de la avicultura podemos decir que la actividad da arraigo, da desarrollo local y, sobre todo, da futuro”, manifestó Mariela Gallinger, presidenta de la asociación. Sin embargo, la dirigente advirtió sobre el desfasaje entre el crecimiento del sector y la inversión estatal: “La avicultura ha crecido tanto que no acompañó el estado en la infraestructura; se ha quedado con 50 años atrás cuando nosotros estamos en el primer mundo”, aseveró, haciendo referencia a la necesidad de mejoras integrales en caminos, rutas, puertos y trenes.

Otro punto crítico abordado fue el conflicto por el avance de las urbanizaciones sobre zonas productivas. La dirigente instó a las autoridades a defender el uso precedente del suelo frente a los nuevos loteos. “El estado tiene que ordenar el territorio y defender primero al que está produciendo alimentos; estuvo primero la avicultura, estuvo primero ese galpón, ¿por qué tiene que haber un loteo al lado?”, cuestionó.
Sobre las implicancias de esta convivencia, fue tajante: “El productor estuvo primero; si quieren hacer el loteo que lo hagan, pero sepan que ahí va a haber ruido a maquinaria, va a haber aplicaciones y va a haber trabajo en el campo”, concluyó Gallinger.