El pasado jueves 13 de agosto de 2026, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) llevó a cabo una nueva e importante Jornada a Campo en el establecimiento UNCOGA Feedlot Cooperativo, ubicado sobre la Ruta Provincial 70.

Organizado junto al INTA Rafaela, el encuentro convocó a más de 400 productores bajo el lema “El negocio de la carne Holando: cómo producir calidad y blindar tu margen”.
A lo largo del día, se presentaron paradas técnicas y disertaciones enfocadas en la eficiencia de la cadena de ganados y carnes. Entre los temas principales se destacaron el proyecto de Feedlot con biotipo lechero, el sistema “Beef on Dairy”, la nueva trazabilidad electrónica, el impacto de la normativa europea (EUDR) y el manejo sanitario frente a desafíos como la tristeza bovina y el estrés calórico.

“¿Nos sirve la misma ganadería con la que hemos llegado hasta acá?”
Durante la jornada, Adrián Bifaretti, jefe del departamento de Promoción Interna del IPCVA, planteó una profunda reflexión sobre los desafíos tecnológicos y de gestión que afronta el productor argentino. Tras la presentación, el especialista recurrió a una analogía automovilística para graficar la realidad del sector: “¿Nos sirve la misma ganadería con la que hemos llegado hasta acá? Hay un ‘rastrojero’ que por ahí hay que atarlo con alambre, o una camioneta F1 que ha sido muy confiable y robusta, pero que representa al productor que dice ‘siempre hice lo mismo y me sirvió’”.
Sin embargo, aclaró que el camino tampoco es pretender usar una «Ferrari» cuando los caminos y la infraestructura rural no acompañan. “El escenario hoy plantea desafíos pero también oportunidades que llevan al productor a entender que no solo produce hacienda, produce carne, y eso depende más del conductor que del vehículo”.
En este sentido, Bifaretti recomendó que los establecimientos incorporen profesionales y migren hacia análisis mucho más minuciosos: “Está muy bueno pasar de situaciones en donde la unidad de análisis es un lote o un potrero, y tener la posibilidad de trabajar de manera individual”. Este seguimiento uno a uno permite anticiparse y predecir problemas, como bajas en la ganancia diaria de peso, antes de que afecten a todo el lote.
Una oportunidad histórica para salir del «modo avión»
El especialista enfatizó que el contexto macroeconómico brinda una coyuntura ideal para incorporar estas tecnologías de precisión y optimizar los recursos. “Es el momento para que la ganadería salga del ‘modo avión’ o de su zona de confort”.

Con precios históricos medidos en dólares y una relación insumo-producto muy favorable para agregar más kilos a los animales, el sector tiene todas las herramientas para dar un salto de calidad.
“No está todo mal; en el primer semestre se creció en las exportaciones un 7% y hay un gran margen para crecer porque el país tiene grandes extensiones mientras en otros mercados se está limitando la ganadería”. Finalmente, concluyó que la Argentina posee un potencial internacional enorme que el productor local debe aprovechar para consolidar su rentabilidad.