Los ministros de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos definieron estrategias en materia de seguros agropecuarios, retenciones y el potencial exportador de la carne.

La localidad de Leones, en la provincia de Córdoba, se convirtió una vez más en el epicentro del sector agroindustrial con el desarrollo de la 70° Fiesta Nacional del Trigo.
En este escenario emblemático, que celebra la evolución de los cultivos en la región, el motivo central fue la consolidación del ámbito institucional de la Región Centro.

Allí, el gabinete productivo llevó adelante mesas de trabajo que integraron a los sectores de la industria metalmecánica, autopartista, agropecuario y de bioenergías para buscar soluciones conjuntas a las problemáticas actuales.
Con una agenda cargada de temas tarifarios, acuerdos comerciales internacionales y el seguimiento de las cadenas industriales, la Región Centro reafirmó en Leones su voluntad de actuar como un bloque sólido para defender los intereses productivos del interior del país.
Innovación en políticas públicas
Desde la perspectiva del anfitrión, la reunión busca fortalecer el peso político de las provincias. Gustavo Torreggiani, presidente del Club Leones, entidad organizadora del evento, destacó la importancia de unificar miradas: “Estas reuniones sirven para que nuestros equipos de trabajo puedan compartir qué cosas pasan en cada una de nuestras provincias y qué cosas se pueden acordar en un contexto totalmente dinámico”.

Por su parte, Sergio Busso, ministro de Bioagroindustria de Córdoba, puso el foco en la modernización de la gestión estatal. “En Córdoba ponemos mucho acento en la innovación de las políticas. Este año pusimos como política pública consensuada con el sector privado un seguro multirriego para cubrir eventos climáticos”, explicó el funcionario, señalando que esta experiencia piloto busca ser compartida con sus pares de la región.
Para el funcionario, la consolidación de este bloque regional trasciende lo estrictamente institucional: “Más allá de tener responsabilidades de gobierno, nosotros también hemos construido una relación afectiva, lo cual facilita fundamentalmente este tipo de reuniones”, aseguró.
Según consideró, el encuentro en Leones permitió dejar atrás las discusiones marcadas por la «angustia» de la sequía para enfocarse en una agenda de crecimiento, motorizada por una cosecha de trigo que permitirá al productor “recuperar sus finanzas que vienen bastante castigadas”.
El desafío de la calidad frente al mercado externo
Uno de los ejes centrales que Busso remarcó en el marco de la Mesa Triguera fue la necesidad de ganar competitividad en el mercado internacional, especialmente con Brasil como principal comprador. Al respecto, el ministro advirtió que el sector debe equilibrar la eficiencia en los rindes con los estándares de exportación: “El productor se enamora mucho con la productividad porque una buena cosecha, un buen rinde, es lo que te motiva; pero también la diferenciación de los precios en el tema de la calidad es lo que marca la diferencia”, sostuvo.
En este sentido, el titular de la cartera productiva cordobesa señaló la importancia de atender las demandas de entidades como Abitrigo para evitar la pérdida de mercados: “Nuestros hermanos brasileños decían que un millón y medio de toneladas no las van a comprar acá, sino en otros lugares, precisamente por buscar índices de calidad que a veces nosotros no podemos ofrecer”, comentó. Por ello, instó a los actores de la cadena a trabajar en la segregación y en la mejora de los índices proteicos del cereal.
Políticas para la previsibilidad del sector
La mirada de Córdoba también se centró en cómo la gestión estatal puede amortiguar los riesgos inherentes a la actividad primaria: la variabilidad climática. Busso enfatizó que, si bien las reglas de juego claras facilitan la actividad, el factor ambiental sigue siendo el gran condicionante: “Dependemos mucho del contexto climático porque, más allá de las políticas macro que uno pueda tener, si no acompaña el clima la verdad que es bastante dificultoso”.
Bajo esta premisa, el ministerio destacó la implementación del seguro multirriego como una política pública innovadora y consensuada con el sector privado. Para Busso, este es el momento oportuno para profundizar estas herramientas de cobertura: “Abordar esto en un momento de una buena cosecha creo que es más fácil”. De este modo, la provincia busca exportar su modelo de gestión a sus pares de la Región Centro para fortalecer el pulmón productivo del país.
El reclamo por el federalismo fiscal
La situación económica nacional y el impacto de las políticas impositivas fueron ejes centrales del debate. Gustavo Puccini, ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, fue enfático sobre la necesidad de una revisión de variables por parte del Gobierno Nacional: “Nación tiene que revisar algunas variables porque se quedan con la caja grande de las retenciones y nosotros tenemos índices alarmantes de muchas pymes que la están pasando mal”, sostuvo.
Puccini remarcó el esfuerzo fiscal que realizan las provincias para sostener la producción: “Hay un esfuerzo desde un estado eficiente volcando recursos en incentivos tributarios. La Región Centro tiene un gran desafío porque cuando vamos a Buenos Aires a golpear puertas nos venimos casi con las manos vacías”, afirmó.
Oportunidad histórica para la ganadería y la energía
La integración regional también busca simplificar trámites y potenciar sectores estratégicos como el ganadero. Guillermo “Willy” Bernaudo, ministro de Desarrollo Productivo de Entre Ríos, subrayó la importancia de la fluidez entre las tres provincias: “Un empresario o un trabajador de cualquiera de las tres provincias mantiene vinculación muy fluida entre sí. Por eso el diálogo es importante para la unificación de normas y valores”, aseguró.

En relación al mercado cárnico, Bernaudo se mostró optimista sobre el futuro del sector: “Nunca ha habido en la Argentina una oportunidad como esta desde hace más de 80 años; es un momento muy importante que tenemos que aprovechar creciendo en los stocks y agregando valor”, comentó.
Asimismo, advirtió que para responder a la demanda internacional, “el aspecto sanitario debe ser sumamente eficiente y el Estado está allí para responder” frente a desafíos como la lucha contra la garrapata y la brucelosis.
«Hace 10 años que Córdoba invierte el 15% de su presupuesto en infraestructura»
Fabián López, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de Córdoba, destacó la continuidad de un modelo que prioriza la obra pública como motor de competitividad para el interior del país.
Inversión sostenida y servicios públicos
La provincia de Córdoba mantiene una política de inversión de largo plazo que busca dotar de servicios básicos y conectividad a todo el territorio. El funcionario remarcó que esta previsibilidad ha permitido avanzar en áreas críticas: gasoductos, tendido eléctrico y saneamiento.
Al referirse al esfuerzo presupuestario, Fabián López puntualizó: “Córdoba hace cerca de 10 años que viene invirtiendo el 15% de su presupuesto en inversiones en capital de infraestructura; no solo en rutas, que quizás es lo que más se ve, sino que hicimos 3.000 kilómetros de gasoductos troncales e infraestructura eléctrica”. Asimismo, subrayó que esta visión integral incluye la innovación en servicios de agua y cloacas para mejorar la calidad de vida y el cuidado ambiental.
De la “Vaca Muerta” a la “Vaca Viva” regional
Uno de los conceptos centrales expuestos por el ministro fue la comparación entre los recursos fósiles del sur argentino y el potencial renovable de la zona núcleo. Mientras que extraer energía de yacimientos no tradicionales implica desafíos logísticos para llegar a la demanda, la Región Centro cuenta con una alternativa inagotable basada en la biomasa.
Sobre esta visión estratégica, López explicó: “Creemos que Argentina tiene dos yacimientos muy potentes; nosotros aquí tenemos en la Región Centro un tremendo potencial de un yacimiento renovable que se va renovando permanentemente año a año gracias al trabajo de una enorme cantidad de productores”, aseguró. Según el ingeniero, este concepto de “Vaca Viva” permite transformar la materia orgánica en biocombustibles como bioetanol, biodiésel y biometano, además de generar derivados para la industria textil y de la construcción.
Economía circular y exigencias internacionales
El compromiso con la sustentabilidad también se refleja en el tratamiento de residuos urbanos. Córdoba Capital cuenta con la planta de tratamiento terciario más grande del país, la cual no solo sanea los efluentes sino que genera energía propia. López detalló el proceso: “La materia orgánica sólida recibe un tratamiento especial en un biodigestor y a través de un proceso anaeróbico genera biogás; con ese biogás generamos energía eléctrica y la inyectamos a la red”.
Finalmente, el ministro advirtió que la trazabilidad ambiental dejará de ser una opción para convertirse en un requisito de exportación: “Muy pronto no solamente va a ser difícil mantener y ganar nuevos mercados, sino que vamos a tener que certificar todo lo que es medio ambiente; la huella de carbono va a pasar a ser un gran desafío”, indicó. Ante la posible aparición de barreras paraarancelarias, instó a las provincias de la región a unificar políticas climáticas que respalden la producción local en el mundo.