En el marco de su 75° aniversario, la Cooperativa Guillermo Lehmann lanzó una propuesta innovadora que combina tecnología, calibración de maquinaria, buenas prácticas y gestión de envases vacíos.

La iniciativa busca acompañar al productor agropecuario en todo el proceso productivo, garantizando la dosis exacta en el lote y promoviendo la sustentabilidad económica y ambiental.
El programa abarca desde la siembra e inoculación de semillas hasta el tratamiento final de los bidones en el Centro de Almacenamiento Transitorio (CAT) de la entidad, integrando además la nueva línea propia de agroinsumos «AUGURI».

“El diferencial está en todo lo que construimos alrededor del producto”
El programa centra su eje en la puesta a punto y calibración de punta a punta de los equipos pulverizadores (revisando filtros, bombas, mangueras y boquillas), tanto de la cooperativa como de contratistas o productores. Esta medición no representa un costo adicional para el socio, requiriendo únicamente el compromiso de utilizar los coadyuvantes de la propia cooperativa.

Franco Simeoni, Gerente Comercial de la Unidad de Negocio Granos de la Cooperativa Guillermo Lehmann, explicó el concepto central de esta apuesta: “El producto es una parte importante, pero el diferencial está en todo lo que construimos alrededor de él. Con Aplicación Segura integramos servicios, tecnología y buenas prácticas para aprovechar mejor los recursos, contribuir a mejores resultados productivos y económicos y promover prácticas responsables con el ambiente”.
Eficiencia en la aplicación y ciclo circular sustentable
Simeoni remarcó que el objetivo operativo es evitar tanto la sobredosificación como la subdosificación de fitosanitarios, asegurando que llegue al lote exactamente la dosis de marbete requerida. “Buscamos que la sustentabilidad se mantenga y de acá para adelante tengamos aún más eficiencia. Al revisar boquilla por boquilla, nos aseguramos de que el productor no provoque problemas”, señaló.

Asimismo, el programa cierra un ciclo circular completo a través del triple lavado y la recepción de los residuos plásticos en el CAT de la cooperativa en articulación con CampoLimpio. “Es un desafío importante de la cooperativa, pero estamos dispuestos a asumirlo. Creemos que los productores tienen que ser los principales beneficiados”, concluyó Simeoni.